Violinista joven, extraordinaria pureza de sonido, incluso cuando toca en vivo mantiene una línea constante, monumental...

Pero sin embargo me deja frío. Me parece que faltan contrastes, más colores. Recientemente concedió una entrevista en violinist.com (está en inglés), y simplemente, es sosísima, algo que me transmite falta de personalidad. Quizás sea una muestra de elegancia, no?

Por otro lado, descubro en su web que su coballa ha muerto, pobrecita. Eso sí, cuando toca el arreglo de Der Erlkonig de Schubert que hizo el maxivirtuoso Ernst, es alucinante. Esta es una de las 4 o 5 obras más difíciles que existen para violín. Ya me comentaréis, os da la misma impresión que a mí??