Agarrense, que pueden caerse de sus asientos...

Hace poco escribí sobre una iniciativa inspirada en El Sistema, ¿que qué es eso? Nos lo cuenta Guacal de Mandarinas:

La Fundación del Estado para el Sistema Nacional de las Orquestas y Coros Juveniles e Infantiles de Venezuela (Fesnojiv) es una organización que contribuye al rescate pedagógico y ético de la infancia y la juventud, mediante la instrucción y la práctica colectiva de la música, así como la capacitación de jóvenes artesanos en la fabricación y reparación de instrumentos musicales.

Pero, ¿son sólo bonitas palabras, o realmente se logra algo? Pues en los comentarios del anterior post apareció una mujer prodigiosa, madre de 6 hijos. Todos ellos han participado en el susodicho Sistema, y nos contó cuál es el proceso educativo que siguen:

Hola, gracias por permitirme una vez más hablar de El Sistema como ya es conocido a nivel internacional el sistema de orquestas venezolanos. Los chicos pueden empezar desde muy temprana edad, a través del Kinder Musical donde se les enseña a familiarizarse con los instrumentos generalmente de percusión por lo de la ritmica y de viento con la flauta dulce.

Una vez completado este proceso, generalmente hasta los seis años pasan a lo que es la orquesta pre-infantil que es donde en realidad definen el instrumento que quieren tocar, esta actividad la realizan por lo general dos o tres veces a la semana. Cuando ya estan un poco más avanzados pasan a lo que es la orquesta infantil como tal aún cuando los ensayos siguen siendo con la misma frecuencia que la anterior.

Por supuesto, que reciben sus clases de Lenguaje Musical y del instrumento que han escogido y ellas se dan una vez a la semana. Después de la infantil, está la juvenil que es a partir de los doce años y ellos si ensayan generalmente los cinco días hábiles de la semana, Claro hay chicos que ingresan a estas edades por primera vez y tienen que aprender lo que los más pequeños ya saben.

En cuanto a los instrumentos, son otorgados bajo la figura del comodato,se los pueden llevar a casa, pero si deciden no continuar tienen que devolverlos para poderlos asignar a otros chicos. Por supuesto, también hay quienes pueden comprar los instrumentos y es bueno porque la mayoría de las veces no alcanzan los instrumentos que hay para asignar.

Espero no haberme saltado ninguna de tus inquietudes y que te sirva mucho la información. Gracias otra vez y no dudes en seguir preguntando que si está a mi alcance cuenta con ello.

Y finalmente, para que se nos pongan los pelos de punta (y un poco el rabo entre las piernas, por no haber sido capaces de lograr algo así en nuestros países), el trailer del reciente documental sobre este fenómeno cultural y social: Tocar y Luchar, un film de Alberto Arvelo. Tenéis que verlo, en serio.