Escándalo en Manchester, Inglaterra, donde los violinistas Oliver Morris y Hazel Ross han sido amenazados con medidas legales por exceso de ruido en el bloque de edificios donde viven. Segun el Times de Londres:

La pareja destaca que casi nunca practican en casa durante más de dos horas, y no todos los días, ni siquiera por las noches, pero que han tenido varios encuentros con un iracundo vecino que ha presentado una queja en el Ayuntamiento de Manchester.

Han recibido un aviso formal, que dice que su comportamiento es inaceptable y debe parar inmediatamente. Si no lo hacen, se emitirá una orden de reducción de ruidos y se procederá a la entrada forzosa del piso para requisar sus instrumentos.

Yo no digo que no haya tenido mis broncas con los vecinos, pero esto es un poco pasarse, ¿no créeis?